Workshop Genética del agua
Departamento de Estética
Programa Internacional
Marzo 20 al 27, Orocué, Casanare.
Docentes: Luz Piedad Romero, PhD
Brigitte LG Baptiste, MA
Monitor: Guillermo Bravo, ecólogo.
Presentación
Una corta distancia separa la laguna Carimagua del estero Wisirare. Menos de 30 km en línea recta, el río Meta separándolos. Seis meses de lluvia, seis de sol. Junio con tanta agua como Bogotá en un año. La vida entera de plantas, animales y gentes, marcada por la estacionalidad drástica, del agua acumulándose, creciendo, depositándose en todas partes, corriendo, destruyendo carreteras y puentes, enterrando tractomulas y bicicletas que luego se oxidan lentamente con el retiro de las aguas, el vapor subiendo, el fuego llegando. Las sabanas del llano se queman y se inundan de manera pendular y los humanos se adaptan a ello trenzándose en la dinámica hídrica que pasa del río a la sangre directamente. Quisieran algunos retenerla y drenarla con sus diques, sus canales, pero el agua se escapa entre las manos, insiste en su recorrido por donde no hay montañas ni desniveles, pero entretanto da refugio a miles de aves migratorias, concentra o dispersa las manadas de chigüiros a quienes los persiguen, cambia el verde de los pastos con cada día que pasa y tras ello, la carne, el trabajo de llano, la fiesta.
Orocué, el pueblo de La Vorágine, quiere volver a ser glorioso con un puerto multimodal sobre el río Meta, dragado, recuperado para una navegación comercial que concluyó con la guerra de los mil días, una conexión que llevaba el Orinoco hasta Le Havre. Quiere defender fieramente su poblamiento y su historia de hatos ganaderos e imágenes de centauros ante la avalancha del bosque de palma aceitera y eucalipto que se avisora, la infraestructura petrolera, el sueño de ocupar la frontera final. Wisirare, el paraíso natural, reserva biológica, ecoparque de 1400 ha es sin embargo el resultado de un fracaso: Un distrito de riego “visionario” de los años 70s que hoy constituye la expectativa más grande de desarrollo ecoturístico de la zona. Y los canales de drenaje de vías, los reservorios de agua se plagan de babillas, peces ornamentales, tortugas, y tras ellos garzas, nutrias y depredadores que entran por los hilos de agua a los espacios de la civilización, o mejor, de las civilizaciones, pues la zona está inmersa en el resguardo Sáliva de San Juanito, una comunidad indígena próspera y, como todas, en conflicto cultural por encontrar su identidad en medio del pago de regalías que lleva televisión por cable a cada casa.
Al otro lado del río, Carimagua, la laguna más grande de la altillanura, con 440 ha de espejo, un tesoro en medio de los proyectos presidenciales de “renacimiento de la Orinoquia”, un espacio que espera ser ocupado en los próximos meses por centenares de familias desplazadas y reinsertadas con diseño urbano completo, nuevos sistemas productivos, nuevas culturas. Sueños con presupuesto. Riesgos y oportunidades.
Objetivo:
Construir una propuesta de intervención territorial (práctica o conceptual) basada en la genética del agua en la Orinoquia colombiana, en un contexto de complejidad.
Método:
La porción de campo del workshop se desarrollará durante 7 días, 6 noches, en las instalaciones del Centro Turístico La Guacava, en Orocué, Casanare. El plan de trabajo incluye visitas guiadas a las distintas manifestaciones de los cuerpos de agua que conforman los tejidos acuáticos de la región, observaciones estructurales y funcionales sobre los mismos, trabajo etnográfico con la población local y trabajo de taller para la elaboración de la propuesta. La génesis del agua en los Andes y en las lluvias que vendrán del sur para abril, marca dos hilos que se encuentran en el territorio y dan forma a los zurales, a los lagos, a los esteros, a los morichales, a los ríos, a las palmas, a los pastos, a los bosques, a la fauna, a las vacas, a la gente, al infinito. Con su camino de regreso.
El taller inicia el vienes 20 en la noche y trabajará hasta el jueves 26, cuando se presentan resultados y se viaja de regreso, para estar en Bogotá a las 8 pm del viernes 27.
Cronograma:
Salida: Viernes 20, 4:00 am. Bogotá-Villavo (desayuno) –Yopal (almuerzo) – Orocué (cena)
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Sábado 21: Embarque en Orocué. Recorrido por el río Meta, aguas abajo. Noche en playa.
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Domingo 22: Visita a Santa Rita, Vichada, regreso a Orocué, aguas arriba.
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Lunes 23: Visitas guiadas por grupos (max 10 personas): Caminatas al Caño San Miguel, estero familia Loza, Módulos de Wisirare, laguna El Porvenir, Caño Duya, río Cravo sur.
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Martes 24: Preparación y montaje de exposición gráfica basada en visitas días anteriores: “genética del agua”. Clase de tejido de palma: tejer las hojas, tejer el agua, tejer una estructura, tejer el territorio.
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Miércoles 25: Trabajo individual y planeación del montaje de la intervención.
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Jueves 26: Construcción de estructura colectiva y parrando final.
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Viernes 27: Orocué-Yopal-Villavicencio-Bogotá